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    28/02/2011 Buenos Aires Económico 9 PAE cerró con Esso la compra de su refinería y su red de locales de bandera

    PAE cerró con Esso la compra de su refinería y su red de locales de bandera

    El anuncio de la operación se concretará esta semana

    ERNESTO DE PAOLA Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

    Pan American, una sociedad argentino- china, pasará a ser una petrolera integrada en el país, como YPF. Se espera que abastezca también a estaciones sin bandera. La petrolera Esso se limitará a producir gas no convencional.

    Esta semana Pan American Energy (PAE) dará a conocer el cierre de la operación de compra de los activos que Esso tiene en el país en el sector de la refinación y comercialización de combustibles.
    En ese rubro de la industria petrolera, Esso sobresale por la explotación de la instalación procesadora de líquidos de Campana, capaz de elaborar hasta 4.300.000 metros cúbicos al año. También posee una red de 450 estaciones de servicio, de las que unos noventa locales son propiedad de esa petrolera controlada por la Exxon Mobil.
    Esa cantidad de locales de venta de excelente ubicación comercial le garantizaron a Esso una cuota de mercado un poco superior al 14,5% en la venta combinada de naftas y gasoil, lo cual la posicionó como la segunda refinadora del país detrás de YPF.
    Pese a que la refinería de Campana es un activo algo desactualizado y falto de expansión, la sin duda millonaria operación que se aprestan a cerrar PAE y Esso, cuyo valor de transacción se conocerá con precisión esta semana, no supone la desaparición de la corporación norteamericana del negocio petrolero nacional, porque en fecha reciente se adjudicó la concesión de dos bloques en los que espera extraer gas del tipo no convencional.
    Lo que sí, en cambio, puede interpretarse como causante de ese retiro de Esso es que con un sector refinador que se desempeña desde hace dos décadas en el límite de su capacidad de producción, la Exxon Mobil no mostraba disposición a encarar un proyecto de inversión como los que encaró YPF en Luján de Cuyo y La Plata, a un costo global de casi u$s1.300 millones.
    El ingreso de PAE a la categoría de petrolera integrada representará para las autoridades del sector energético una noticia largamente esperada porque una compañía que está presente en los dos grandes rubros de esa actividad minera (upstream y donwstream) siempre está en mejores condiciones de poder desenvolverse sin las tensiones que habitualmente desencadenan los refinadores no integrados, como Shell, por su apetencia a maximizar su renta.
    En cuanto a las estaciones que hasta este momento llevan la bandera de Esso, propias o en relación de dependencia contractual, en PAE aseguraron que habrá un respeto irrestricto de todos los acuerdos que están vigentes con esas pymes, lo que permite descartar inconvenientes.
    Ello no permite suponer que PAE vaya a mantener en el sector de la comercialización de combustibles una fuerte presencia directa.
    Primero porque su actividad medular fue siempre la de ser una neta compañía exploradora y productora de hidrocarburos. Luego, en un futuro próximo, seguramente a medida de que caduquen algunos de los contratos de relación que están vigentes con ciertas pymes, también podría comenzar a actuar como una proveedora de subproductos del sector estacionero libre o sin bandera.
    Esa eventual circunstancia daría mayores posibilidades de superviviencia al negocio de las estaciones sin bandera.
    Ese ámbito empresarial de las estaciones de servicio en los últimos años siempre se vio amenazado por la escasez de productos, especialmente a partir de la persistente declinación que soportó Repsol YPF en sus campos nacionales, donde cayó de un ritmo extractivo de 47.000 a 35.000 m3 diarios entre el 2003 y la actualidad.
    PAE había asumido con el Ministerio de Planificación Federal el compromiso de la realización de un estudio tendiente a determinar la posibilidad de construir una nueva refinería al sur del río Colorado.
    Sin embargo, posteriores evaluaciones disponibles sobre las reservas certificadas y probables que esa petrolera chino-argentina que dirige la familia Bulgheroni tiene ubicadas en la cuenca del golfo San Jorge no garantizaban la amortización adecuada de un proyecto cuyo costo nunca hubiera resultado menor a los 4000 millones de dólares.
    Y menos con los precios a los se remunera el barril de crudo en el mercado interno.
    Distinta sería la historia en caso de haberse recuperado el alineamiento de precios existente entre los crudos nacionales respecto del West Texas Intermediate que se reconoció hasta mediados del 2003, o bien que el Estado resignase alguna parte de la renta que captura en el rubro de la comercialización de combustibles por la vía del Impuesto a la Transferencia de Hidrocarburos Líquidos y Gaseosos, IVA y la tasa hídrica que llegan al 52% del valor final de venta de las naftas y al 39% en el gasoil.
    Con la cercana apertura del capital social de YPF a la Bolsa, sea por la vía de una mayor participación del grupo Petersen (10%) en esa petrolera como por una oferta de acciones al inversor bursátil, el negocio de los combustibles va en camino de atravesar este año cambios sustantivos a los que podría sumarse Petrobras con la búsqueda de un mayor protagonismo inversor.
    La Esso, finalmente, parece encaminarse a concretar una retirada generalizada en la región.